De acuerdo con Stellantis, la inactividad comienza este lunes 7 de abril y está programada por dos semanas en la planta de ensamblaje de Windsor, en Ontario, Canadá, y todo el mes de abril en su planta de ensamblaje de Toluca, capital del Estado de México.
La automotriz estadounidense Stellantis detuvo la producción en dos de sus plantas de ensamblaje en México y Canadá, mientras la compañía intenta analizar el impacto de la nueva ronda de aranceles automotrices de 25 por ciento dictadada el miércoles por el Presidente Donald Trump.
En el caso de México frenará desde el próximo lunes y durante todo el mes de abril la actividad en su planta de vehículos de Toluca, en el Estado de México. En Canadá paralizará su producción durante dos semanas en su planta de ensamblaje de Windsor, en Ontario, Canadá.
"Con la entrada en vigor de los nuevos aranceles para el sector automotriz, se requerirá de nuestra resiliencia y disciplina colectivas para superar este momento difícil", ha explicado el director de operaciones para las Américas de Stellantis, Antonio Filosa, en el mencionado comunicado interno.
“Seguimos evaluando los efectos a mediano y largo plazos de estos aranceles en nuestras operaciones, pero también hemos decidido tomar medidas inmediatas, como la suspensión temporal de la producción en algunas de nuestras plantas de ensamblaje de Canadá y México”, expuso Filosa, quien también añadió: “Estas medidas afectarán a algunos empleados de varias de nuestras plantas de tren de potencia y estampado en Estados Unidos que respaldan dichas operaciones”.
En efecto. Cerca de 900 empleados con representación estadounidense en plantas auxiliares serán despedidos temporalmente, y también unos cuatro mil 500 trabajadores que laboran por hora de la planta canadiense, según dijo un portavoz de la compañía a la cadena CNBC.
Respecto a los trabajadores de la planta de México, éstos seguirán reportándose a las instalaciones, pero no producirán vehículos debido a sus términos contractuales, planteó la vocería de Stellantis.
Esta decisión es la más rápida y drástica por parte de un fabricante de automóviles con respecto a los nuevos aranceles, que entraron en vigor este jueves a primera hora y que se imponen a todos los vehículos importados a Estados Unidos, incluidos los de Canadá y México.
La planta de Stellantis en Toluca fue instalada en 1964. Cuenta con una producción anual de 249 mil unidades y tiene una plantilla de tres mil 113 empleados.
Hasta el momento no se ha informado sobre si una medida similar se tomará en las otras dos plantas que tiene la automotriz en Coahuila: una planta de vehículos con una capacidad de producción anual de 323 mil 770 autos y cuatro mil 836 empleados; y otra de motores con una capacidad de producción anual de 850 mil 75o unidades y dos mil 500 empleados.
La integración productiva entre estos tres países ha permitido una manufactura eficiente de vehículos ligeros y pesados. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía apuntan que al cierre del 2024, México alcanzó la mayor producción y exportación de vehículos ligeros en toda su historia con cuatro millones de unidades y con Estados Unidos como el principal socio, que captó el 80 por ciento de los envíos de autos manufacturados en el país.
De hecho, casi la mitad de todos los vehículos vendidos en Estados Unidos son importados, así como casi el 60 por ciento de los repuestos de los vehículos ensamblados en ese país. En México están instaladas, además, cuatro plantas de Ford (dos de vehículos, uno de motores y uno de transmisiones), nueve de General Motors (tres de vehículos, tres de motores y tres de transmisiones).
AUTOR: REDACCIÓN.
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