Nacional

Imágenes del tema: kelvinjay. Con la tecnología de Blogger.

Estados

Política

Violencia

El narco desplaza a 500 personas de Apatzingán y deja atrapadas a mil más en comunidades de Michoacán

Al menos 500 personas fueron desplazadas por la violencia del crimen organizado en Apatzingán, mientras que otras mil están “atrapadas” en cuatro comunidades de Tierra Caliente.

Al menos 500 personas fueron desplazadas por la violencia del crimen organizado el pasado 15 de marzo en las comunidades de El Alcalde y El Guayabo, en Apatzingán, Michoacán, mientras que otras mil personas están “atrapadas” en otras cuatro comunidades de Tierra Caliente, donde grupos del crimen organizado no permiten la entrada ni salida de personas, ni de ayuda humanitaria, reportó el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, el ACNUR.

Las cuatro comunidades donde al menos un millar de personas no pueden salir son El Mezquital, Guanajuatillo, Holanda y Los Laureles. 

Todo lo anterior se da en un contexto en el que el Cártel Jalisco Nueva Generación busca entrar y establecerse a la cabecera municipal de Apatzingán y en las comunidades aledañas, donde otros grupos delictivos, como el Cártel de Tepalcatepec y Los Caballeros Templarios, ya están establecidos. En la mitad de esa ‘guerra’ entre grupos criminales, se encuentran atrapados miles de ciudadanos.

En un boletín urgente que emitieron la tarde del miércoles, ACNUR señaló que el pasado 16 de marzo un observatorio de derechos humanos de Apatzingán notificó a las autoridades de que al menos 150 personas sí lograron escapar de sus comunidades para desplazarse a la cabecera del municipio y otras comunidades de los alrededores, donde algunos, sobre todo jornaleros agrícolas provenientes de otros estados que no cuentan con redes de apoyo en la zona, fueron resguardados en albergues del DIF.

Violencia en Michoacán y desplazamientos forzados

Desde noviembre de 2024, la violencia en Tierra Caliente y en las áreas limítrofes con los estados de Colima y Jalisco ha “escalado”, debido a la confrontación entre diferentes grupos del crimen organizado, provocando el desplazamiento forzado de miles de personas.

Asimismo, en diciembre pasado cuatro soldados del Ejército mexicano fueron asesinados en Buenavista, Apatzingán y Cotija por minas terrestres, mientras que varios agricultores fueron lesionados y asesinados en los meses siguientes, también por minas. InSight Crime ha señalado que 40 % de los explosivos incautados en México en 2024 provenían de esta región de Tierra Caliente, mientras que el 30 % de las escuelas cerró en enero de este año debido a hechos de violencia.


Hasta el momento, al menos 700 personas de Michoacán han sido desplazadas por la violencia hacia albergues en Tijuana, en la frontera con Estados Unidos, donde buscan pedir asilo. Una situación que en enero de este año documentó Animal Político en varios refugios de esa ciudad de Baja California. “A Michoacán no podemos volver por el narco”, refirieron varias de las personas entrevistadas por este medio.

Asimismo, en Michoacán existen comunidades como Coahuayana, ya colindando con el estado de Colima, donde ante la acción del crimen organizado se crearon grupos de autodefensas. 

En Coahuayana se creó también una ‘colonia de la paz’, a la que llegan personas desplazadas de las comunidades vecinas que huyen del crimen organizado.

FUENTE: ANIMAL POLÍTICO.
AUTOR: MANU URESTE.

En sexenio de Rutilio Escandón se profundizó en Chiapas la crisis de derechos humanos: Frayba

El Frayba expone que el fenómeno del Desplazamiento Forzado Interno en Chiapas contiene larga data, desde la década de los 60 con las expulsiones masivas por motivaciones religiosas políticas.

Durante el sexenio anterior, “periodo tan atroz”, se profundizó en Chiapas la crisis de derechos humanos por la disputa del territorio entre bandas del crimen organizado que entre el caos gubernamental y los caminos de la lucha y resistencia han dejado cientos de desaparecidos y más de 15 mil 780 personas desplazadas, informó el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba). 

Al presentar su informe anual “Chiapas, en la espiral de la violencia armada y criminal” que describe la situación en ocho capítulos, el Frayba señala que la violencia ha alcanzado niveles, por el “absurdo negacionismo del sexenio anterior hacia el discurso de conceptos vacíos, reconociendo lo caótico del gobierno de Chiapas encabezado por Rutilio Escandón, y la parafernalia del poder bajo un espectáculo mediático del gobierno actual” de Eduardo Ramírez.

En el documento, el colectivo describe la crisis humanitaria del Desplazamiento Forzado, en el capítulo de las personas desaparecidas, muestra el caso de la desaparición de 12 hombres originarios de Guatemala, dedicados a la crianza y comercio de pollos, los que salieron de su municipio Mazatenango del Departamento de Suchitepéquez el 13 de noviembre de 2023, ingresaron a México por Ciudad Cuauhtémoc, municipio de Frontera Comalapa, lugar donde se establecieron.  

Pero para el 16 de noviembre de 2023, salieron rumbo al municipio de Siltepec, municipio de la región de la Sierra de Chiapas, y desde ese día, se desconoce el paradero de 10 de ellos. Solo dos personas fueron localizadas de regreso a su casa. 

Otro de los temas es la documentación de agresiones a personas defensoras; los laberintos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional; la intención progresiva de la violencia política en Chiapas; la violencia criminal e impactos a la población, y la guerra contra los pueblos. 

El desplazamiento forzado

El Frayba expone que el fenómeno del Desplazamiento Forzado Interno en Chiapas contiene larga data, desde la década de los 60 con las expulsiones masivas por motivaciones religiosas políticas, así como las que se presentaron en el marco del Conflicto Armado Interno irresuelto desde 1994 con un saldo de alrededor de 20 mil personas desplazadas. 

El fenómeno se ha agudizado en los últimos años, documentando 20 eventos de desplazamiento forzado desde el mes de enero del año 2023, a junio del 2024, presentándose un número aproximado de 15 mil 780 personas víctimas de este fenómeno originarias de los municipios de Pantelhó, Frontera Comalapa, Chicomuselo, Oxchuc, Las Margaritas, Huixtán, Chenalhó, Ocosingo, La Trinitaria, Socoltenango, La Concordia, Bella Vista y Tila.  

Tan sólo en la región Frontera y Sierra del estado han sido desplazadas, a mano de la delincuencia organizada 8 mil 190 personas, “lo que es una muestra de la agudeza del desplazamiento forzado”. 

Por municipios, explica el organismo, Ocosingo representa un 25 por ciento de desplazados, por la “violencia contrainsurgente”, pero las regiones Fronteriza y Sierra, con un 30 por ciento, principales de los municipios de Frontera Comalapa, Chicomuselo, La Trinitaria, Socoltenango, La Concordia y Bellavista, “teniendo como principal causa la violencia emanada de la delincuencia organizada”. 

Mientras que, en la región Altos, el 15 por ciento, “donde la violencia generalizada, ocasionada por grupos armados diversos han sido la principal razón para que las personas huyan de sus hogares”. 

El organismo que dirige el obispo emérito de Saltillo, Raúl Vera, recalca que las causas del desplazamiento forzado, un 35 por ciento se debe a la disputa del control del territorio por el crimen organizado; la violencia contrainsurgente que afecta a bases zapatistas, un 35 por ciento; y la violencia generalizada con un 30 por ciento, “entre la que destaca el uso de ésta a partir de la diversificación de grupos armados en el territorio”. 

Afirma que los desplazamientos forzados han sido provocado por la acción, omisión y aquiescencia de las Fuerzas Armadas e instituciones de Seguridad Pública, locales y federales, “la expansión de grupos armados ilegales, sicarios y paramilitares, que se disputan el control de territorios estratégicos para el trasiego de migrantes, armas, drogas y carros robados. El control de centros arqueológicos, especies endémicas y mercancías robadas; y en lo general economías legales e ilegales de todo tipo”. 

Así como también, “la violencia que emana de la disputa por el control del territorio por parte de grupos antagónicos de la delincuencia organizada en las regiones Frontera y Sierra, y la crisis humanitaria reflejada en la agudeza del desplazamiento forzado, implica también graves violaciones a los derechos humanos y convierte a los territorios en zonas silenciadas,10 impregnadas de inseguridad y terror”. 

Las desapariciones

En noviembre de 2023, el Frayba presentó el informe “Tocar el vacío” sobre la desaparición de personas en Chiapas, para visibilizar la preocupación por el ascenso de este fenómeno, que asegura según registro, que entre 2019 y 2023, aumentó en un 358 por ciento en el estado; y esto se dio principalmente en el marco de la disputa por el domino del territorio basada en la confrontación armada entre grupos criminales que cuentan con el amparo de instancias locales, nacionales y transnacionales.  

Para el organismo, la desaparición de personas, “sigue siendo el control de la vida social, económica y política de las comunidades mediante la estrategia del terror, con lo que se pretende acallar toda posibilidad de movimiento social y autogestión del territorio. Esta situación no es nueva, se ha visto en otras regiones del país y ahora en Chiapas, principalmente en las regiones Sierra y Frontera”. 

En el informe, el Frayba refiere que en Chiapas existe un pendiente histórico sobre las desapariciones forzadas, ocurridas en el marco de la política contrainsurgente implementada por el Estado mexicano, contra la lucha del EZLN.  

Según los casos documentados por el organismo, entre 1995 y 2000, sólo en la zona Norte de Chiapas, se registraron 37 desapariciones forzadas, cometidas por el grupo paramilitar Organización Desarrollo Paz y Justicia. Además de 32 personas desaparecidas en combate que son parte y reivindica el EZLN; todos estos casos permanecen en la total impunidad. 

El Frayba, fundado por el obispo Samuel Ruiz García, destaca en el informe la violencia machista, y señala que la desaparición de mujeres en el estado es mucho mayor que en los índices nacionales ya que supera ampliamente el promedio nacional del 25 por ciento, alcanzando más del 60 por ciento, en su mayoría afectando a niñas y adolescentes. Muchas de estas desapariciones tienen como objetivo la trata y explotación sexual. 

Subraya que de enero a junio del 2024, en Chiapas se han registrado 632 desaparecidos, de los cuales 217 son niños y adolescentes, aunque Alerta Amber ha registrado 234 casos 

Refirió que el año pasado, denunció seis casos con diez personas desaparecidas en Bella Vista, Ocosingo, Osumacinta, San Cristóbal de las Casas y Tila. “Estos sucesos en algunos casos, ocurrieron bajo el contexto de violencia generalizada”. 

Documenta también que de acuerdo al Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), del 1 de diciembre del 2000 al 10 de julio del 2024, en Chiapas han habido siete mil 163 desaparecidos, tres mil 833 son mujeres y tres mil 330 hombres. “Del total, 1,977 son adolescentes entre 15 y 19 años, siendo 1,492 mujeres y 485 hombres. En cuanto a la infancia, entre 0 y 14 años, hay 1,735 desapariciones, 1,091 son niñas y 644 niños”. 

La edad más frecuente de desaparición es de 15 años, y son las mujeres adolescentes las que más desaparecen. Otro detalle que habla sobre la grave situación que se vive en Chiapas es que, a nivel nacional, dos de cada 10 personas en este rango de edad siguen desaparecidas, pero en el estado esta cifra se incrementa a tres de cada 10.  

Los principales lugares son Tuxtla Gutiérrez, SCLC, Tapachula, Comitán de Domínguez y Palenque.17 Según la Red por los Derechos de las Infancias y Adolescencias en Chiapas (REDIAS), entre 2020 y 2024, la cifra de niños, niñas y adolescentes desaparecidos/as fue de 2,223. Es decir, una media de 1.5 desapariciones de menores al día. 

El centro Frayba sostiene que la desaparición de personas es una violación grave y múltiple a los derechos humanos, tanto de la persona desaparecida como de su familia y de la sociedad en su conjunto. 

Por lo que considera que es urgente la instauración del Consejo Estatal Ciudadano, órgano de consulta, previsto por la Ley de Desaparición para el estado, ya que a más de cinco años de su anuncio, ha existido una visible oposición por la conformación de esta instancia, necesaria como mecanismo para asegurar que las necesidades y opiniones de las víctimas sean tomadas en cuenta. 

Para el Centro Frayba, en la desaparición de personas, se requiere de medidas claras para la investigación de los hechos, mayor conocimiento para crear e implementar metodologías y garantías de no repetición de tales violaciones. “La búsqueda debe ser inmediata y diferenciada, en coordinación con entidades estatales, corporaciones y personas que tienen el lado de hacerlo”. 

Sin embargo, la realidad de las personas desaparecidas en Chiapas, presenta un panorama desolador y alarmante, por lo que es fundamental reconocer que el derecho a saber es inalienable y debe ser garantizado por el Estado. 

“A pesar de estos hechos, el Estado mexicano ha persistido en su narrativa de que Chiapas es un estado seguro y ha mostrado una alarmante omisión en sus deberes de investigar, sancionar y reparar integralmente las violaciones a derechos humanos”, apuntó el Frayba.

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: GABRIELA COUTIÑO.

ACNUR firma acuerdo sobre legislación para atender desplazamiento forzado en Michoacán

El acuerdo también contempla la colaboración con otras entidades federales y organismos internacionales que han apoyado a más de 40 Estados (países) en el desarrollo de leyes sobre desplazamiento forzado.

El Congreso del Estado de Michoacán firmó un acuerdo para desarrollar legislación específica destinada a atender las necesidades de las personas desplazadas dentro de la entidad, con el respaldo de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

El representante de la agencia, Daniel Macguirre, oficial senior de Protección de la agencia internacional, destacó la urgencia de una respuesta estatal efectiva para mitigar los efectos del desplazamiento forzado en el estado, que ha sido provocado por diversos factores, principalmente la violencia.

Macguirre expresó su agradecimiento por la invitación a participar en el Congreso y afirmó que este acuerdo es un paso fundamental para abordar las necesidades de las personas desplazadas en Michoacán.

“Cuando hablamos de cualquier ley, es trabajo del gobierno responder a las necesidades de sus ciudadanos. Este acuerdo y la ley propuesta permitirán tener una respuesta más eficaz para los desplazados dentro de este contexto específico. Es crucial que no esperemos a que la crisis se agrave para abordar este tema, como ocurrió en otros momentos de crisis en Michoacán”, señaló Macguirre.

Uno de los puntos clave del acuerdo firmado es la creación de una ley estatal específica que aborde el desplazamiento forzado de manera estructurada.

Macguirre explicó que el desplazamiento es un tema transversal que afecta a diversas áreas, como la salud, la educación y la reintegración social.

“Es fundamental que esta ley no sea genérica, sino que tenga respuestas específicas a las necesidades de las personas desplazadas. Desde el acceso a servicios médicos hasta la educación de los niños, cada aspecto debe ser considerado en la legislación”, detalló el representante de ACNUR.

Además, el oficial destacó la importancia de la coordinación interinstitucional para asegurar que las políticas públicas sean eficaces.

“El desplazamiento forzado involucra diversas autoridades, por lo que es necesario tener claridad sobre el rol de cada uno dentro de la ley. Esto es esencial para garantizar una respuesta adecuada y bien coordinada”, comentó Macguirre.

Financiación y sostenibilidad

Otro aspecto que abordó Macguirre fue la importancia del financiamiento para la implementación de la ley.

Subrayó que, aunque el tema es sensible desde el punto de vista del presupuesto estatal, existen ejemplos internacionales, como en Colombia, donde se ha implementado un presupuesto gradual y flexible para la atención de desplazados internos.

“Si bien es un tema delicado, hay formas de establecer un presupuesto progresivo que permita a los estados comenzar con inversiones modestas y luego ajustarlas conforme aumenten las necesidades. Esta flexibilidad es clave para asegurar que el apoyo no se interrumpa a medida que la situación evoluciona“, señaló.

El acuerdo también contempla la colaboración con otras entidades federales y organismos internacionales que han apoyado a más de 40 Estados (países) en el desarrollo de leyes sobre desplazamiento forzado.

“Es importante que Michoacán pueda ser uno de los próximos estados en implementar una legislación sobre este tema. Este tipo de leyes no solo protegen a las víctimas, sino que también permiten una mayor integración de los desplazados en la sociedad”, agregó Macguirre.

Legislación en otros estados

Actualmente, en México, hay cuatro estados que ya cuentan con leyes específicas para atender el desplazamiento interno y otros dos estados han tipificado las actividades criminales que provocan este fenómeno, dijo Macguirre.

Mencionó que el trabajo realizado con el gobierno de Oaxaca en diciembre pasado, donde se realizaron más de 50 consultas con comunidades indígenas sobre una ley similar, puede servir de modelo para Michoacán.

“La esperanza es que Michoacán pueda ser el siguiente estado en avanzar en esta batalla legislativa, tomando en cuenta la experiencia que ya hemos acumulado en otras partes del país”, indicó Macguirre.

Finalmente, manifestó su compromiso continuo de apoyar al gobierno de Michoacán en la implementación de esta legislación.

“Este es un tema urgente, pero con las acciones correctas, Michoacán puede liderar el camino en la protección de las personas desplazadas”, concluyó.

Durante la reunión, la diputada Fabiola Alanís Samano, presidenta de la Junta de Coordinación Política, subrayó el interés del Congreso local en abordar el fenómeno del desplazamiento forzado, un tema de relevancia internacional.

“Tenemos mucho interés de escuchar sus planteamientos sobre un tema, un fenómeno internacional que tiene diferentes raíces y connotaciones geográficas, geoestratégicas, pero que para nosotros es fundamental en la intención sobre todo de identificar aquellos aspectos en donde desde el Congreso podamos intervenir para garantizar que todas las personas tengan todos los derechos”, expresó la diputada.

Enfatizó que la promoción de los derechos humanos es una premisa que orienta el trabajo legislativo de la 76ª Legislatura de Michoacán, la cual ha trabajado para integrar este enfoque en las decisiones del Congreso.

“Este es un enfoque que hemos promovido desde el Congreso del Estado. Es una premisa que atraviesa transversal y horizontalmente la promoción de los derechos humanos“, agregó.

La diputada también destacó la importancia de generar un espacio abierto al diálogo en el que las propuestas y experiencias internacionales pudieran ser analizadas y discutidas en conjunto con los legisladores locales.

El evento también contó con la participación de diversas figuras clave dentro del Congreso, como la diputada Jacqueline, presidenta de la Comisión de Migración; el presidente de la Mesa Directiva, diputado Juan Antonio Magaña de la Mora; y el diputado Reyes Galindo, quien representa un distrito afectado por altos niveles de violencia.

Este fenómeno, según la diputada Alanís, afecta de manera desproporcionada a mujeres, niñas y niños.

Por su parte, la diputada presidenta de la Comisión de Derechos Humanos también estuvo presente, resaltando la importancia de la legislación local en el marco de la crisis de desplazamiento forzado.

La participación del ACNUR y el análisis conjunto sobre las posibles intervenciones del Congreso de Michoacán fueron aspectos centrales de la reunión, con la esperanza de avanzar hacia una legislación que pueda abordar de manera efectiva los retos del desplazamiento forzado en el estado.


FUENTE: ARISTEGUI NOTICIAS.
AUTOR: REDACCIÓN.

Algunas familias desplazadas por violencia del narcotráfico en Chiapas regresaron a sus hogares

La violencia del narcotráfico en municipios de la frontera y la sierra de Chiapas se agudizó en 2021, cuando grupos del crimen organizado comenzaron a disputarse el territorio.

Un grupo de 52 familias que se habían desplazado forzosamente por la violencia provocada por bandas del narcotráfico que se disputan el territorio de la frontera con Guatemala, regresaron en días recientes a sus ejidos en los municipios de Frontera Comalapa y La Trinitaria, informó el alcalde de esta última localidad, Denis Gabriel Solís Alvarado.

Al ejido Joaquín Miguel Gutiérrez, municipio de Frontera Comalapa colindante con La Trinitaria y con el vecino país, retornaron 30 familias; otras 22 familias regresaron a Chamic.

El regreso de las familias desplazadas se da porque ahora “se han generado las condiciones de seguridad y con el trabajo conjunto con autoridades estatales” se acordó su retorno, explicó el alcalde, luego de señalar que las familias se desplazaron en diferentes fechas por la violencia armada que imperaba en la región.

Solís Alvarado explicó que el ayuntamiento que preside está coadyuvando con las autoridades comunitarias para que reciban a las familias que faltan por retornar.

“Hablamos con las autoridades de las comunidades de origen; les pedimos que les permitan regresar sin que les cobraran multas por haberse ido. Lo importante era que la gente que iba a retornar estuviera segura de que no iba a pagar por su entrada porque se acostumbra a multarlos para dejarlos regresar”.

Aseguró que el ayuntamiento de La Trinitaria, municipio fronterizo con Guatemala, se comprometió a apoyarlos -para empezar con la canasta básica- porque cuando se desplazaron perdieron cosas. “Platicamos con ellos y se juntaron las dos cosas, la alegría y la tristeza al regresar. No es fácil perder lo que construyeron”.

“Les ayudaremos también dándoles semillas para que retornen a cultivar sus parcelas; Chamic es una zona de riego muy productiva. Y a las autoridades comunitarias les dijimos que trabajaremos con ellas en los proyectos para que las familias que retornen se sientan ayudadas, sobre todo generarles fuentes de empleo”.

Las familias desplazadas estaban viviendo en distintos lugares, con familiares y amigos y salieron de sus comunidades en diferentes fechas, agregó.

El presidente municipal de La Trinitaria informó también que desde hace algunas semanas fue reabierto el centro ecoturístico Lagos de Colón, luego de permanecer casi dos años cerrado, también por la violencia provocada por el narco.

“Ahora volverá la derrama económica al abrir los Lagos de Colón; se han reabierto los restaurantes y las tiendas. Esa era la petición de los pobladores, porque nos decían que no tenían entradas económicas y que estaban muriendo de hambre, pero hoy con la reapertura del centro ecoturístico, los turistas están llegando, y ellos tienen la oportunidad ahora de hacer su vida normal, de ofrecer lo que comercian y tienen”.

Solís Alvarado comentó que los prestadores de servicios del centro ecoturístico, están esperando las vacaciones de Semana Santa para recibir más turistas. “Están abiertos el 90 por ciento de establecimientos. Los que tenían un poco de dudas para abrir sus negocios ya tienen la confianza. Ven que la gente abarrota los sábados y domingos el lugar”.

La violencia del narcotráfico en los municipios de la frontera y la sierra de Chiapas se agudizó a partir de 2021, cuando grupos del crimen organizado comenzaron a disputarse el territorio, lo que ocasionó enfrentamientos, asesinatos, desapariciones, desplazamientos forzados, bloqueos carreteros, quema de carros y cobro de derecho de piso.

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: GABRIELA COUTIÑO.

Vuelven desplazados chiapanecos tras siete meses refugiados en Guatemala

Más de 400 campesinos mexicanos decidieron regresar a sus comunidades en el municipio de Amatenango de la Frontera, localidad que abandonaron por la violencia provocada por los cárteles

Después de siete meses de permanecer refugiados en Guatemala, más de 400 campesinos mexicanos decidieron regresar a sus comunidades en el municipio de Amatenango de la Frontera, localidad que abandonaron por la violencia provocada por los cárteles del narcotráfico que se disputan a balazos el territorio.

Delmi Elizabeth Chávez Roblero, directora distrital del Ministerio de Educación en el departamento de Huehuetenango Guatemala, confirmó que las familias chiapanecas dejaron la comunidad Ampliación Nuevo Reforma, donde vivieron desde el mes de julio pasado, cuando hombres armados irrumpieron en su comunidad y tuvieron que desplazarse forzadamente.

El regreso de las familias campesinas se da un mes después que los gobiernos federal y estatal implementaran el operativo de seguridad “cero corrupción, cero impunidad”, que ha realizado diversos operativos que permitieron el tránsito en los municipios de la franja fronteriza con Guatemala, con la finalidad de generar condiciones de gobernabilidad.

El mes de julio del año pasado, un grupo de 240 pobladores huyeron al poblado de Ampliación Nuevo Reforma; otras 45 personas se refugiaron en Monte Rico; 40, en Unión Frontera; 12 en Oaxaqueño; 35 en Jocoquitlán; y 32 en Villa Nueva.

Otros mexicanos se ubicaron en Plan de las Vigas y en varias viviendas cercanas a la cabecera municipal de Cuilco. La mayoría de las comunidades se ubican en la franja fronteriza México -Guatemala.

Al paso de los meses, las familias chiapanecas se concentraron mayoritariamente en Ampliación Nueva Reforma, pero algunas personas entraban durante el día a territorio mexicano para limpiar sus hogares y dar alimento a sus animales de corral, además de cuidar sus áreas de cultivo; por la tarde regresaban a Guatemala para dormir, porque temían que los criminales reclutaran a los hombres adultos y adolescentes.

El Instituto Guatemalteco de Migración les otorgó permisos para su estancia legal en el vecino país, hasta por 60 días, trámite que renovaron en más de dos ocasiones.

Mientras que las autoridades comunitarias donde se asentaron los mexicanos instrumentaron un plan de ayuda para brindarles manutención a las familias.

A su vez, la diócesis del departamento de Huehuetenango, organismos no gubernamentales, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el ayuntamiento, empresarios locales y otras instituciones guatemaltecas, colaboraron para entregar víveres, agua, material educativo, ropa, medicinas y otros productos a los refugiados mexicanos.

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: GABRIELA COUTIÑO.

Alertan que migrantes corren el riesgo de ser asesinados en caso de ser deportados por EU

El organismo de derechos humanos Centro Morelos estima que en el último sexenio unas 25 mil personas han sido víctimas de desplazamiento forzado interno en Guerrero, pero no conocen la cifra que huyó hacia los Estados Unidos.

Unos 600 migrantes guerrerenses y michoacanos en Estados Unidos, víctimas de desplazamiento forzado interno, están en riesgo de ser asesinados en caso de ser deportados, alertó el Centro Regional de Derechos Humanos, José María Morelos y Pavón (Centro Morelos). 

El Estado mexicano, agrega el organismo, no cuenta con un marco jurídico que evite o atienda el desplazamiento forzado, el retorno y la reparación integral del daño.

En un comunicado firmado por Teodomira Rosales Sierra, directora del Centro Morelos se señala que a las autoridades mexicanas parece no preocupar las acciones en contra de migrantes legales e ilegales del país emprendidas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al inicio de su segundo mandato. 

“Nuestros compatriotas están aterrorizados ante las redadas que ya se están realizando”. 

Tampoco, agrega el documento, les preocupa que de un plumazo se haya eliminado el derecho de asilo. 

Asegura que una gran cantidad de inmigrantes no pueden retornar a México de manera segura. Es el caso de los desplazados de Guerrero y Michoacán a quienes no les quedo otra alternativa que pedir asilo político o pasar de ilegales a Estados Unidos ante la violencia criminal que asecha a sus pueblos. 

“Son cientos de familias víctimas de desplazamiento forzado interno las que están en riesgo de deportación y de ser asesinadas al retornar a sus pueblos”, alerta. 

Indica que el Centro Morelos da acompañamiento a 290 personas, entre ellos 82 niños y niñas, mientras que el colectivo de Desaparecidos de la Costa y Feminicidios en Michoacán (Decofem) acompaña a otras 300 personas en la misma condición. 

Por su parte el Estado mexicano, agrega la defensora en el comunicado, no cuenta con un marco jurídico que evite o atienda el desplazamiento forzado, el retorno y la reparación integral del daño. 

“No sabemos hasta donde las autoridades mexicanas estén preparadas para recibir a cientos de personas que puedan ser deportadas, cuando ni siquiera han podido atender a todos los afectados por el huracán John en Guerrero”, cuestiona. 

Los niños de la región de la Sierra guerrerense llevan dos años y medio recibiendo sin clases debido a que sus maestros no pueden subir a sus comunidades por falta de seguridad.  

“Viven bajo una lluvia de balas, mientras huyen para salvar sus vidas siendo criminalizadas por el mismo gobierno y por personas de los lugares donde llegan a refugiarse”. 

En el texto cita el caso de las víctimas desplazadas de la sierra de Leonardo Bravo, Heliodoro Castillo y Zitlala, cuando el 17 de noviembre de 2018 en la comunidad de Campo de Aviación el gobierno los abandonó a su suerte al ser recibidos a balazos. 

El hecho ocurrió, señala, cuando cientos de personas intentaron regresar a sus comunidades. 

“El gobierno del estado se declaró incompetente y dejó la responsabilidad al gobierno federal". 

En casos como ese, las familias optaron por migrar a Estados Unidos, sin pensar que allá sufrirían discriminación y explotación laboral. 

“¿Cuál es la esperanza que tienen las víctimas de desplazamiento en Guerrero y que serán deportados con una gobernadora (Evelyn Salgado) que no tiene la voluntad política ni la sensibilidad humana para garantizar la vida, paz y oportunidades de vida digna para las personas que tuvieron que desplazarse y migrar a causa de la violencia?”. 

El gobierno estatal y federal, añade, debe pensar y actuar seriamente para evitar más desplazamientos forzados y la necesaria migración para salvar la vida. 

“Los poderes legislativos federales y estatales deben aprobar un marco legal que realmente cumpla con nuestros derechos humanos en general y de las víctimas de desplazamiento forzado interno que permanecen en México y las deportadas”, finaliza el Centro Morelos. 

El organismo de derechos humanos estima que en el último sexenio unas 25 mil personas han sido víctimas de desplazamiento forzado interno en Guerrero, pero no conocen la cifra que huyó hacia los Estados Unidos. 

Tampoco las autoridades lo han informado.  

Este viernes en Chilpancingo, el director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, lamentó que las familias de las víctimas de la violencia en esta entidad no han recibido desde hace tres meses apoyo de despensa por parte del gobierno estatal.  

“No han recibido lo básico, no hay compromiso con las víctimas, no hay reconocimiento público y sobre todo no hay un presupuesto destinado para atender este grave problema”.   

La titular de la Secretaría de los Migrantes y Asuntos Internacionales de Guerrero, Silvia Rivera Carbajal, ha informado que en los tres primeros días de gobierno de Donal Trump, 168 migrantes guerrerenses han sido deportados, pero que luego de entrevistarse con ellos en refugios de la frontera solo una señora y su hijo le manifestaron su deseo de regresar al estado.

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: LUIS DANIEL NAVA.

Desplazados piden ayuda para niñez y juventud ódami; animales se mueren en pueblos semifantasmas

Por la situación de desplazamiento masivo en la región, el albergue ódami Ogadügo Sosoitigami (padre de los pobres) está en busca de un nuevo espacio en la ciudad para continuar con la educación de los niños y jóvenes, para brindarles un espacio seguro y mejores posibilidades y que no pierdan la esperanza

Como cientos de familias de diferentes rancherías, habitantes de El Pinito han dejado sus comunidades del municipio de Guadalupe y Calvo, en busca de su seguridad y para pedir ayuda a los autoridades. En su mayoría son hablantes de la lengua ódami, lo que representa un doble esfuerzo adaptarse a otra cultura o para que sus inquietudes y problemas sean escuchados, así como la exigencia de seguridad y tranquilidad en su tierra.

Denuncian omisión de autoridades para proteger a desplazados de la Sierra Tarahumara

A pesar de la violencia armada que esta semana ha desplazado a cientos de familias en las comunidades de Guadalupe y Calvo, en Chihuahua, “representantes de instituciones públicas de los tres niveles de gobierno niegan la existencia de este delito, puesto que ‘no hay denuncias penales’ y ‘no hay amenazas directas’ hacia las familias desplazadas, como si se tratara de movilidad voluntaria de la población”, denunciaron la Consultoría Técnica Comunitaria y el Colectivo en Prácticas Psicosociales y Acción Comunitaria.